Salud Emocional y Crianza Positiva – Dra. Carmen Márquez Perez

YO SOY LA MUJER DE MI VIDA

Por Dra. Carmen Márquez Pérez

Es muy común escuchar a muchas mujeres decir: “Ese es el hombre de mi vida.”
Sin embargo, se escucha muy pocas veces decir: “Yo soy la mujer de mi vida.”

Tal vez ha llegado el momento de hacer una pausa en nuestra conciencia emocional y preguntarnos cuánto realmente nos conocemos.

Con frecuencia nos preguntamos: ¿quién soy yo?
Responder esta pregunta no siempre es fácil.

¿Sabe hasta dónde se conoce?
¿Puede identificar sus emociones?
¿Es capaz de ponerle nombre a lo que siente?
¿Sabe cómo manejar sus conflictos sin que medie la violencia?

También puede preguntarse:

  • ¿Cuánto control tiene sobre sus reacciones?
  • ¿Hasta qué punto puede posponer gratificaciones?
  • ¿Cómo maneja su coraje o su frustración?
  • ¿Qué conoce mejor de usted misma: ¿su cuerpo, sus pensamientos o su mundo interior?

 

Deténgase un momento y reflexione:

¿Conoce el efecto que tienen sus creencias y patrones de pensamiento sobre sus reacciones emocionales?

Comprender nuestras necesidades emocionales y nuestros deseos es un paso esencial hacia el bienestar.
Es importante cultivar la dignidad personal y desarrollar un sentido de aprecio por uno mismo.

La confianza propia y la independencia emocional son claves para sentirse bien consigo misma.
Aprenda a dirigir su atención hacia su interior.

Revise su mundo emocional.
Haga un inventario de sus sentimientos, de sus pensamientos y de aquellas experiencias que aún necesitan ser comprendidas o sanadas.

Cuando una mujer se conoce, se acepta y se fortalece desde su interior, puede encontrarse con el valor maravilloso de su propio ser.

Entonces podrá decir con convicción:

“Yo soy la mujer de mi vida.”


Reflexione y conózcase

Dedique unos minutos al día para reflexionar y escuchar su voz interior.

Puede comenzar con estas preguntas:

  • Descríbase a sí misma.
  • ¿Qué eventos o experiencias le han ayudado a conocerse mejor?
  • ¿Qué hace cuando siente coraje o ansiedad?
  • ¿Presta más atención a la reacción de los demás o a la suya propia?
  • ¿Su autodescripción se parece más a la de su madre, su padre, vecinos, jefes o compañeros de trabajo?
  • Lleve un calendario de sus emociones y observe cómo cambia su estado de ánimo a lo largo del mes.


Conocerse es un proceso continuo.

Cuando aprendemos a mirarnos con honestidad y respeto, descubrimos la fuerza que existe dentro de nosotros.